Azores, Sao Miguel. Día 4: Archipelago Arts Center, Lagoa do Fogo, Caldeira Velha

Azores, Sao Miguel. Día 4: Archipelago Arts Center, Lagoa do Fogo, Caldeira Velha

Al levantarnos, notamos la el peso y la intensidad de los días. Hemos dormido más de lo recomendable pero sin embargo nos encontramos cansados. Eso no supone ningún impedimento. Preparamos las mochilas y nos ponemos de nuevo en camino. Hoy visitaremos el Archipielago Arts Center, Lagoa do Fogo y Caldeira Velha.

Archipelago Arts Center

Museo de Arte Contemporáneo de Sao Miguel: “El Archipelago-Arts Center” no deja de ser una vez más un edificio majestuoso vacío de contenido como tantos otros cementerios culturales. Nos acercamos curiosos a la restauración de una antigua fábrica de tabaco y destilería de alcohol. El lugar parecía deshabitado. Apenas cuatro jóvenes  estudiantes paseaban y hacían guardia en las salas solitarias de la ahora instalación museística.

Archipelago Art Center

Lagoa do Fogo

Tras la comida, nos dirigimos dirección suroeste hacia Lagoa de Fogo. Tengo que decir que de todos los lugares visitados en Sao Miguel, este es el que más me impresiono y del que mejor recuerdo guardo.

La carretera comenzó a ser virada, poco a poco íbamos ganando altura, la vegetación iba cambiando. Esta vez estábamos a punto de descubrir un paisaje que no habíamos visto antes en la isla, un paisaje de montaña. Durante la subida, pasamos por una central eléctrica. Fue entonces cuando comprendí que el suministro eléctrico de la isla es de origen geotérmico. ¿Qué obvio no? Pues no me lo había planteado hasta ese momento. Caí en la cuenta de porqué había siempre agua caliente en la casa y no había visto ningún termo ni calentador.

Unas cuantas curvas más arriba pasamos por Caldeira Velha, unas termas en las que al igual que en poza da doña Beija están orientadas al baño. Como no nos sobraba el tiempo y la prioridad era Lagoa do Fogo, decidimos dejar las termas para la bajada.

Continuamos ascendiendo cuando por fin llegamos a un mirador, está repleto de coches aparcados y turistas haciendo fotos. Sin embargo, son pocos los que se atreven a bajar a la orilla de Lagoa do Fogo.

Antes de iniciar nuestra caminata hacia Lagoa do Fogo, decidimos seguir ascendiendo hasta el mirador Pico da Barrosa. Aquí se puede contemplar la belleza de un volcán ya fallecido. Su cráter es una enorme masa de agua llena de fauna y vegetación. Pero aún nos queda lo mejor, bajar al fondo del cráter. Para ello aparcamos en el mirador de Lagoa de Fogo.

Lagoa do Fogo no nadar

La bajada a la lagoa

Emprendemos nuestra bajada a través de una senda que nos lleva a la orilla. Si bien el camino puede parecer un poco largo por resultar incómodo la multitud de escalones escavados en la tierra, no tiene ninguna dificultad técnica. Te animo a recorrer esta senda, posiblemente sea la única oportunidad en la vida para hacerlo.

Impresionados por las vistas y la exagerada naturaleza tocamos la arena que conforma la orilla del lago. Caminamos por su lado norte y nos sorprendemos de la cantidad tan exagerada de gaviotas que habitan aquí. Llegamos a otro lago que se esconde detrás de una pequeña elevación. Paramos y decidimos sentarnos a beber un trago y disfrutar de las vistas. Mientras tanto fantaseamos en lo ideal que sería tener una cabaña en ese lago al lado de una pareja de amigos vecinos de mi ciudad natal.

Se hace tarde, decidimos volver. Tras deshacer el camino, esta vez mucho más liviano por la menor temperatura. Llegamos de nuevo al mirador donde aparcamos el coche. No hubo mejor recompensa que una botella de agua fría que vendía un hombre en un puestecillo.  Finalmente, emprendemos la vuelta hacia caldeira velha.

Lagoa do Fogo

Caldeira Velha

Comenzamos a descender por la misma carretera que habíamos subido. Son aproximadamente las 19:00, pensamos que es un poco tarde para visitar Caldeira Velha pero por suerte para nosotros no es así, todavía está abierta.

Pagamos 2€ por persona, y recorremos un corto camino hasta llegar a la zona de baño. Para nuestra sorpresa las piscinas son mucho más naturales que las de poza de doña Beija. Lamentablemente también hay mucha más gente. Decidimos darnos un baño para ello empezaremos por la poza más alejada y más grande. Resulta que el agua esta templada, la esperábamos caliente. Disfrutamos de la cascada que cae a esa poza y cambiamos de lugar hacia la zona de agua caliente. Tras disfrutar del baño decidimos darnos una ducha y volver a casa.

Caldeira Velha Azores

 


 

► VER DÍA 5| Azores, Sao Miguel: Grota do Inferno, Lagoa Verde y Azul, Sete Cidades, Punta Ferraria 

 


 

 

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *